Evangelistas desgañitados y profetas del desierto

¿Para qué desgañitarse explicando ciertos aspectos del “diseño web”?
La respuesta es: Porque somos unos evangelistas de por vida. Somos profetas predicando en el desierto eternamente. Y digo que lo somos porque seguimos arrastrando ‘lastres’ aún no superados en la concepción de lo que es “el medio web”.

Me siento especialmente débil cuando te dicen aquello de…
No entiendo tu negativa hacia las intros,… joer, si tal y tal colegas tuyo tienen intros en su website y es gente muy respetada profesionalmente.

…y tú dices aquello de:

Sí, esas webs están bien, pero aun siendo gente valorada y muy buena en el medio, no quiere decir que hayan tenido en cuenta ciertos factores vitales.

Bien, mi intención no es hablar de las intros y ponerlas a parir. Esto es algo pueril, hartamente debatido y muy manido. Voy algo más allá. Me refiero a la credibilidad del profesional web o la poca que tiene. Y digo poca porque a veces está ganada viendo el panorama de verdaderas chapuzas que salen en websites del tipo “Qué web” (¡Saludos Irra!). Y no hace falta irse a esos extremos, ni muchísimo menos.

Y es que… reconozcámoslo. La falta de “credibility” campa a sus anchas. Cuando te ponen una referencia de un website de un estudio/agencia/etc. de cierto nombre o consolidada y tú le explicas que han obrado erróneamente con ciertos factores como la usabilidad, el SEO, la accesibilidad, etc. es difícil que te crean. Pasa lo mismo cuando te ponen como referencia websites de grandes marcas como Nike, Coca Cola, etc.

A tus clientes les rondan reflexiones como:

¿Cómo demonios van a estar equivocados los de DabelChú?

¿Me está diciendo este tío que los que le han hecho este website a Audi están cagándola en algún aspecto?

Pero a ver, si este está trabajando en una agencia de provincias y no ha estado ni en Ogilvy ni en McCannErickson ni en la Jotagüaltertonson esa… ¿qué coño me está diciendo? ¡Buah! Para mí que no tiene ni idea…

Este tío es una especie de informático coño, ¿qué demonios va a saber lo que es bueno?. Lo que quiere es poner una excusa para no hacerlo.

El craso error de lo evidentemente infalibe

Lo primero a tener en cuenta es que un cliente nunca pensará que su proyecto web falla en ciertos puntos básicos de uso, de acceso, de organización de los contenidos, de aspecto, de funcionalidad/comportamiento, de mantenimiento, de control estadístico, etc. Es algo implícito. El profano sólo se preocupa, por lo tanto, de aspectos externos, lo visible, lo conocido y no de lo que ya asume que funciona.

En esto ayuda la importancia que adquiere en nuestra sociedad la imagen… las apariencias. En síntesis:

  • No funciona, pero es bonito. resume lo que muchas veces ocurre.
  • Es tonta, pero está ‘buenorra’. es lo que a veces pasa.
  • Que me luzca, aunque sea un ‘Trolex’ tailandés. es habitual.

Así que, evidentemente, a veces una buena imagen imprime un baño brillante y cegador que impide ver una mala comunicación, un mal copy, una creatividad inexistente o pésima, una maquetación que está hecha unos zorros, una programación patética o cosidad de errores, un mantenimiento manual infumable, un control estadístico ‘falseado’, etc.

El gran padrino

A veces las agencias y estudios que son especialistas en comunicación offline se meten ‘en barrena’ en proyectos online. Es patético ver cómo se trata de aplicar el mismo rasero que el de offline. Si bien los mundos online y offline en lo que se refiera a comunicación tienen muchos aspectos en común, tienen sus grandes diferencias. Pero algunos egos no permiten disidencias en ciertas empresas del sector. Aquí el que entiende de comunicación es el que ha estado siempre, los grandes padrinos de la Publicidad tradicional.

El resto hemos venido después como hijos de Caín, desprovistos de la más mínima capacidad para trasladas de modo efectivo cualquier comunicación online. Ellos vendrán y nos iluminarán el camino para que no permanezcamos ciegos. Sí, claro.

Los ‘freakies’

Qué término tan ’sobao’ este de ‘freakie’. Es como si fuésemos bichos oscuros de la noche… ‘raros’, “esa gente informática”… que noooo, que yo soy diseñador también (no de esos de CEAC o de curso de 3 meses de Fotoshó). Que yo también estudié diseño del clásico, de ese que no necesitaba ordenador y se trataban tipografía, color, composición, historia del arte, dibujo, etc. etc. Lo que pasa es que soy un apátrida offline y me pasé al tenebroso lado oscuro del diseño web, además de estudiar para este medio e ir formándome para conocerlo, ¡leñe ya!.

Variedad de ‘freakies’

Sí, y además los puede usted coleccionar caballero.. Somos muchos y variaditos. Están los copys, creativos, diseñadores, programadores, expertos en accesibilidad, expertos en usabilidad, expertos en SEO, etc. E incluso estamos los que somos mezcla de varias cosas (todos). Están los que han estudiado Periodismo, Publicidad, Humanidades, Marketing, Diseño, Informática, etc. pero también los hay que han estudiado Ingeniería o Empresariales y se han sumado brillantemente a este medio.

Y una vez visto esto… ¿me va a decir alguien si somos una masa uniforme de freakies técnicos infectos? Conformamos una población heterogénea de profesionales multidisciplinares conviviendo para dar la mejor y más equilibrada solución, así que permítanme aquellos que tienen esta creencia de que somos unos infraseres la licencia de decirles que tanto criterio o más tenemos nosotros para saber lo que estamos haciendo en cada proyecto.

¿Es rabia eso que emana en forma de babas de entre sus colmillos?

Lo que a veces siento es pura impotencia de no ver superados ciertas situaciones repetidas. Me he vuelto un cascarrabias en estos casi 10 años que llevo con esto del diseño web. Armado de cero paciencia y cero tolerancia, impotente ante la ignorancia rampante que domina en ocasiones este medio digo: Sí, vale, soy un ‘cabrón visceral’ pero si no digo estas cosas reviento.

Equilibrio: un traje a medida

Cuando hablamos de “diseño web” lo debemos hacer en toda la amplitud del término. Cuando digo “diseño web”, meto en el mismo saco los consabidos sacramentos de buena creatividad, buen copy, AI (arquitectura de la información… caray qué largo me pareció siempre este término), usabilidad, accesibilidad, SEO, programación, etc.

Y lo digo bien alto… “EL SECRETO ESTÁ EN EL EQUILIBRIO” entre todos estos factores. A veces los indicadores de algunos de estos factores estarán más elevados y otras veces menos, dependiendo del objetivo que se persiga. Cada caso es único. No es lo mismo un Nike que un Camper. Ni es lo mismo el website de una diseñadora de ropa que un sitio de eCommerce… ni un diario online, ni una intranet, ni un portal, ni un microsite promocional, ni un juego Flash, ni el website de una red social, ni una aplicación web, ni… Y como no son pocos los tipo de sitios web que reinan estos lares, señores, les pido un poco de disciplina, respeto y confianza en los profesionales que poblamos este terreno tan amplio y pantanoso.

¿Acaso se imagina alguien empleando el mismo corte, las mismas sisas, la misma tela, etc. para un señor bajito y regordete que para un jugador de baloncesto?

En fin, acabo este discurso “fidelcastriano-pataleta” inconexo y lleno de mala baba. Con saber que alguno que otro comprende lo que digo me basta.

Si lo deseas, puedes continuar leyendo:

« Graphik Designs, de Xavier Lorente Darracq | Cuarteto de Nos - Ya no sé qué hacer conmigo »

Información: